¿Qué le puede pasar a tu carga en esta ruta?
Elige el puerto de salida, el de llegada, el mes y cómo va armada la carga. Con las normales climáticas de los últimos seis años calculamos los escenarios de riesgo del viaje, ordenados de mayor a menor, y concluimos si el embarque necesita absorbentes de humedad y si conviene cambiar el trincado de madera por uno que no aporte agua.
La madera y el cartón guardan agua: un pallet húmedo puede soltar varios litros dentro del contenedor.
Escenarios referenciales calculados con normales climáticas diarias 2019-2024 (reanálisis ERA5, vía Open-Meteo) del puerto de salida y del de llegada, y con tiempos de tránsito típicos de servicio directo. No es un pronóstico de su viaje ni un cálculo de cantidades: la condensación real depende además de la humedad de su mercadería y de sus pallets, de dónde estibe la naviera el contenedor y del clima de ese viaje en particular. Confirme siempre su embarque con un Especialista SECAL.
Por qué un contenedor condensa por dentro
Un contenedor cerrado es un espacio sin ventilación que viaja semanas cambiando de clima. El aire que entra al estibar lleva una cantidad de agua fija: la que corresponde a la temperatura y la humedad del puerto de carga. Cuando el acero se enfría por debajo del punto de rocío de ese aire, el vapor se condensa en el techo y las paredes y cae sobre la carga. Es lo que en el oficio se llama lluvia de contenedor, y es la causa más frecuente de moho, oxidación y cajas colapsadas al abrir en destino.
El agua no viene solo del aire
El aire de un contenedor de 40 pies rara vez lleva más de dos litros. El resto lo aportan la mercadería, el cartón y, sobre todo, la madera: un pallet sin secar puede llevar varios litros de agua en su interior y soltarlos durante el viaje. Por eso el mismo embarque, con la misma ruta y el mismo mes, cambia de riesgo según cómo esté armado: pallets de madera húmeda y trincado con tablas no es lo mismo que pallets tratados y secos con flejes de poliéster.
Sudor de carga: el riesgo al revés
Cuando una carga sale fría y llega a un puerto cálido y húmedo —el caso típico de Perú hacia Asia o el Caribe en verano— la condensación no ocurre en el techo sino sobre el propio producto, al abrir las puertas y entrar aire caliente. Se llama sudor de carga y exige mantener el contenedor cerrado hasta la cámara y no retirar el absorbente antes de tiempo.
Trincado: sujetar sin aportar agua
El trincado con madera es barato pero trabaja en contra dos veces: cede con el balanceo de la travesía y aporta humedad al contenedor. Un amarre con flejes de poliéster en X, con bolsas de aire para rellenar los huecos entre rumas, sujeta mejor, se tensa de nuevo cuando la carga se asienta y no suma un gramo de agua.
Qué hacer con este resultado
Esta herramienta indica si su embarque necesita protección, no cuánta. Una vez definido el esquema, las cantidades salen de las calculadoras SECAL: unidades de absorbentes de humedad por contenedor, sobres de sílica gel por empaque, bolsas de aire, flejes y sobres de etileno. Para cargas de alto valor o rutas difíciles, valide el esquema con un Especialista SECAL antes de embarcar.